Una finca puede verse perfecta en fotos y tener problemas que solo aparecen al revisarla con calma. Esta lista te ayuda a no pasar nada por alto.
Agua
- ¿Hay río, quebrada, pozo o conexión? ¿De dónde viene el agua en verano?
- Preguntá si el agua se comparte con vecinos y bajo qué acuerdos.
Acceso y servicios
- ¿Se llega por camino que se pueda usar todo el año, incluso en lluvias?
- ¿Hay energía eléctrica cerca? ¿Cuánto costaría llevarla?
Terreno y uso
- Pendiente, riesgo de inundación y tipo de suelo según lo que querés sembrar o construir.
- Cultivos, árboles o construcciones existentes y su estado.
Papeles y linderos
- Escritura inscrita a nombre del vendedor y sin gravámenes (certificación registral).
- Que los linderos y la medida coincidan con lo escrito; si no, medición topográfica.
- Impuestos al día y solvencia municipal.
- Si hay servidumbres de paso, que estén claras y por escrito.
- Si el dueño falleció, que la sucesión esté en orden.
Visitá y preguntá
Recorré la finca completa, hablá con los vecinos y, si podés, visitala en época de lluvia y de verano. Pedí que lo acordado quede por escrito en la promesa de venta.
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